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Paneras y horreos Asturianos

 

Paneras y Hórreos en Asturias

 

Análisis Técnico y Etnográfico de los Hórreos y Paneras Asturianos: Un Promontorio hacia la Tradición Arquitectónica

Los hórreos y paneras asturianos representan un legado arquitectónico único en el noroeste de España, una simbiosis perfecta entre la necesidad funcional y la estética popular. Desde un punto de vista experto, estas construcciones de madera no son simples graneros, sino intrincadas estructuras diseñadas con precisión técnica para conservar cosechas y bienes en un clima húmedo y lluvioso. Este análisis minucioso desglosará sus componentes, función, uso histórico, materiales, simbología y su estatus actual en la sociedad asturiana.

 

Estructura y Piezas: La Ingeniosa Ingeniería del Hórreo y la Panera

Tanto el hórreo como la panera comparten una base estructural común: un edificio de madera elevado sobre el suelo por pilares, conocidos como pegollos, que lo aíslan de la humedad y lo protegen de roedores. Estos pegollos, tradicionalmente de piedra o madera, se asientan sobre bases de piedra llamadas pilpayos y se rematan en su parte superior con las muelas, piezas de piedra planas que evitan que los animales trepen al interior.

Sobre esta base, se alza la cámara, el espacio interior donde se guardan las cosechas. Las paredes, o colondres, están formadas por tablas de madera, generalmente de castaño o roble, que se ensamblan mediante un sistema de machihembrado, permitiendo una ventilación natural y constante. El suelo, o pontes, se apoya sobre vigas principales, las trabes, y vigas secundarias, los sobigaños.

El tejado, o cubierta, es a cuatro aguas y se construye con tejas de arcilla o pizarra, dependiendo de la zona. El lliñu es el marco superior de las paredes que soporta el tejado, y las cabezuelas, los extremos tallados de los lliñus, suelen presentar motivos decorativos.

La principal diferencia entre el hórreo y la panera radica en su tamaño y forma. El hórreo es de planta cuadrada y se apoya sobre cuatro pegollos, mientras que la panera es rectangular y puede tener seis o más pegollos, lo que le confiere una mayor capacidad de almacenamiento. La panera es el resultado de una evolución histórica, adaptándose a la necesidad de guardar cosechas más abundantes, especialmente de maíz, a partir del siglo XVII.

 

Un apasionante debate entre etnógrafos, arquitectos e historiadores

La clasificación y distinción entre un hórreo y una panera en la arquitectura tradicional asturiana sigue siendo objeto de un apasionante debate entre etnógrafos, arquitectos e historiadores. Aunque popularmente se suele aplicar una regla fija, la realidad sobre el terreno demuestra que los criterios académicos a menudo se contradicen o se solapan.

A continuación, se desglosa el núcleo de esta controversia técnica y su relación con la geografía asturiana.

 

Los Criterios de la Controversia

El debate gira en torno a cuál es el elemento determinante para catalogar estas estructuras, existiendo discrepancias según el peso que se le otorgue a cada componente:

 

  • ¿La planta (Cuadrada vs. Rectangular)? Es el criterio de diseño más aceptado desde el punto de vista de la evolución arquitectónica. El hórreo tradicional posee una planta estrictamente cuadrada. Con la llegada y el auge del cultivo del maíz en el siglo XVII, nació la necesidad de ampliar el espacio de almacenamiento, lo que llevó a estirar la estructura longitudinalmente, dando origen a la planta rectangular de la panera.

 

  • ¿El número de pegollos (4 frente a 6 o más)? Popularmente es la regla más extendida: si tiene 4 pies (pegollos), es un hórreo; si tiene 6 o más, es una panera. Sin embargo, los expertos señalan que este criterio es engañoso. Existen estructuras de planta casi cuadrada instaladas sobre 6 pegollos por mera necesidad de refuerzo estructural, así como paneras pequeñas o antiguas alzadas únicamente sobre 4 pegollos en sus esquinas.

 

  • ¿La forma del techo y el número de aguas? Aquí radica otra de las grandes discusiones de clasificación. Ambos suelen construirse a cuatro aguas, pero la geometría difiere debido a la planta:

     

    • En el hórreo (al ser cuadrado), las cuatro vertientes del tejado convergen en un único punto central superior terminado en un remate (el gallo o moño).

     

    • En la panera (al ser rectangular), las vertientes no se unen en un punto, sino que forman una línea de cumbrera o viga central alargada (también llamada gallo).

     

La controversia surge cuando aparecen los denominados "subtipos mixtos", donde la cantidad de soportes o la presencia de un corredor (galería exterior) contradice la estricta geometría del tejado.

 

Resumen de Diferenciación por Zonas en Asturias

La clasificación de estas estructuras sí tiene una relación directa y documentada con la zona geográfica de Asturias en la que se encuentren, dividiéndose principalmente en dos grandes corrientes estéticas y constructivas:

 

1. El Estilo Occidental (Allande, Taramundi, Suroccidente)

  • Características: En esta zona, el clima de montaña y la geología local marcan la pauta. Las cubiertas cambian radicalmente el material tradicional, sustituyendo la teja de arcilla por pesados tejados de pizarra.

 

  • Estructura: Los pegollos suelen ser de piedra maciza en lugar de madera para resistir mejor la humedad del suelo. Los corredores o galerías exteriores tienden a estar más cerrados o protegidos para resguardar las cosechas del viento y el duro clima invernal. Su diseño general es mucho más robusto, sobrio y desprovisto de ornamentación superflua.

 

2. El Estilo Oriental y Central (Villaviciosa y el Oriente)

  • Características: Es la cuna de los ejemplares más esbeltos y decorados. Los tejados se construyen de forma generalizada con tejas de arcilla.

 

  • Estructura y Ornamentación: En esta región cobra especial relevancia el conocido "Estilo Villaviciosa". Las clasificaciones aquí a menudo trascienden la simple cuenta de pegollos debido a la riqueza artística de las colondres (las tablas de madera que forman las paredes), las cuales presentan ricas tallas decorativas de estilo neogótico, relieves geométricos, arcos de herradura y símbolos protectores (como rosetas y flores tetrapétalas).

 

En conclusión: Mientras que la teoría general define al hórreo por su planta cuadrada de 4 pegollos con tejado piramidal y a la panera por su planta rectangular de 6 o más pegollos con línea de cumbrera, la realidad asturiana demuestra que la geografía impone sus propias reglas. Los materiales de la zona (pizarra en el oeste, teja en el este) y las tipologías locales terminan desdibujando las líneas de la clasificación académica clásica.

 

Moños el remate superior del tejado

Dentro de la controversia arquitectónica, el remate superior del tejado ( conocido popularmente en Asturias como moño, gallo o subidoriu ) constituye uno de los elementos más reveladores para diferenciar ambas estructuras, ya que responde directamente a la geometría de la cubierta.

Aquí se detallan las diferencias técnico-estructurales de este elemento y su comportamiento según la tipología:

  • En el Hórreo (El moño único y central): Al tener una planta estrictamente cuadrada, las cuatro vertientes o aguas del tejado (que son triángulos idénticos) convergen de forma simétrica en un único punto central superior. En este vértice exacto se corona la estructura con un solo moño. Este elemento, que suele ser una pieza torneada de madera o piedra tallada (a veces rematada con una cruz, un cono o una forma pinacular), cumple una doble función: rematar el cierre de las vigas del tejado para evitar filtraciones de agua y actuar como elemento simbólico de protección.

 

  • En la Panera (La multiplicación de moños o la línea de cumbrera): Al alargarse la planta para convertirse en un rectángulo, el tejado ya no puede convergen en un solo punto; las vertientes mayores se unen en una línea horizontal superior o viga cumbrera. Por lo tanto, la panera no tiene un centro único. En su lugar, suele llevar dos moños, uno en cada extremo de la línea de cumbrera (donde se cruzan las tres vertientes de los extremos). En paneras de gran longitud, es habitual ver incluso un tercer moño en el centro de la línea, o bien una hilera de remates decorativos a lo largo de toda la viga superior.

 

¿Hay relación con las zonas de Asturias en los moños?

Sí, de forma muy acusada. La morfología y el material del moño cambian drásticamente según la comarca:

  • En el Centro-Oriente (Estilo Villaviciosa): Los moños suelen ser muy estilizados, de madera noble torneada con formas artísticas o de cerámica/arcilla cocida, a juego con las tejas. En muchos casos, se busca una simetría muy elegante que complemente las tallas decorativas de las paredes.

 

  • En el Occidente (Allande y zonas de montaña): Debido a que los tejados son de pesadas losas de pizarra, la estructura superior sufre mucho más el embate del viento y el peso de la nieve. Por ello, los moños occidentales suelen ser bloques de piedra tallada o pizarra maciza, mucho más chatos, robustos y pesados. Su función es puramente de anclaje y resistencia, actuando como un lastre físico en los puntos críticos donde se unen las esquinas del tejado para evitar que el viento levante las losas.

 

Función y Uso: Un Granero y Mucho Más

La función primordial del hórreo y la panera es la conservación de las cosechas. El espacio interior se utiliza para secar y almacenar maíz, patatas, judías, castañas, manzanas y otros productos agrícolas. La ventilación natural y la elevación sobre el suelo garantizan que los alimentos se mantengan secos y frescos, evitando la proliferación de hongos y moho.

Pero más allá de su función como granero, el hórreo y la panera han desempeñado un papel fundamental en la vida social y cultural de las comunidades asturianas. El corredor, una galería exterior con balaustrada que se incorporó a las paneras a partir del siglo XVIII, se convirtió en un espacio de convivencia, donde se secaba el maíz, se realizaban tareas domésticas y se socializaba con los vecinos.

 

Materiales y Propiedad: Tradición y Sentido Comununitario

Los materiales utilizados en la construcción de los hórreos y paneras son autóctonos y sostenibles: madera de castaño, roble y avellano, piedra caliza, arcilla y pizarra. Estos materiales han demostrado su resistencia y durabilidad a lo largo de los siglos, integrándose perfectamente en el paisaje asturiano.

En cuanto a la propiedad, el hórreo y la panera suelen ser de carácter privado, pasando de generación en generación como parte del patrimonio familiar. Sin embargo, en el pasado, existían hórreos comunitarios que servían para almacenar cosechas de toda la comunidad.

 

Simbología y Orígenes: Un Icono Identitario con Raíces Prehistóricas

El hórreo y la panera son símbolos de la identidad asturiana, evocando valores como el hogar, la tradición, la sabiduría técnica y la sostenibilidad. Sus orígenes se remontan a la prehistoria, aunque fue durante la época romana cuando se consolidó su diseño y función.

La decoración de los hórreos y paneras, rica en motivos geométricos, florales y religiosos, refleja las creencias y supersticiones de la sociedad asturiana. Las tallas en las colondres y las cabezuelas suelen incluir símbolos de protección contra el mal de ojo y la envidia, como la flor tetrapétala y la estrella de Salomón.

 

Simbolos de origen celta en las paneras y horreos Asturianos

 

 

Movilidad y Legislación: Desafíos y Protección para un Patrimonio Vivo

Aunque tradicionalmente los hórreos y paneras eran estructuras fijas, existen casos documentados de hórreos móviles, que se desmontaban y transportaban a otras ubicaciones. Esta movilidad, ligada a la trashumancia y a las necesidades agrícolas, es un aspecto poco conocido pero fascinante de estas construcciones.

En la actualidad, los hórreos y paneras están protegidos por la Ley de Patrimonio Cultural de Asturias de 2015, que prohíbe actuaciones que menoscaben sus valores culturales y establece los usos permitidos, los tradicionales recogidos en el derecho consuetudinario asturiano. A pesar de esta protección, estas construcciones se enfrentan a desafíos como el abandono, la falta de mantenimiento y el turismo masivo.

 

Conclusión: Un Patrimonio Invaluable que Debemos Preservar

Los hórreos y paneras asturianos son mucho más que simples graneros. Son testimonios vivos de la historia, la cultura y la identidad de una región que ha sabido conservar sus tradiciones y su patrimonio. Su ingeniería ingeniosa, su función práctica, su riqueza simbólica y su integración en el paisaje los convierten en un legado invaluable que debemos preservar para las generaciones futuras.

 


Bable

 

Análisis Técnicu ya Etnográficu de los Hórreos y Paneres Asturianos: Un Promontoriu hacia la Tradición Arquiteutónica

Los hórreos y paneres asturianos representen un legáu arquiteutónicu únicu nel noroeste d'España, una simbiósis perfecta ente la necesidá funcional y l'estética popular. Dende un puntu de vista espertu, estes construcciones de madera nun son simples graneros, sinón intrincaes estructures diseñaes con precisión técnica pa caltener colleches y bienes nun clima húmedu y lluviosu. Esti análisis minuciosu desglosará los sos componentes, función, usu históricu, materiales, simboloxía y el so estatus actual na sociedá asturiana.

 

Estructura y Pieces: La Inxeniosa Inxeniería del Hórreu y la Panera

Tanto l'hórreu como la panera comparten una base estructural común: un edificiu de madera eleváu sobre'l suelu por pilares, conocíos como pegollos, que lu aisllen del mugor y lu protexen de los rucadores. Estos pegollos, tradicionalmente de piedra o madera, asiéntense sobre bases de piedra llamaes pilpayos y remátense na so parte superior coles muelas, pieces de piedra planes que torguen que los animales trepen al interior.

Sobre esta base, álzase la cámara, l'espaciu interior onde se guarden les colleches. Les parés, o colondres, tán formaes por tables de madera, xeneralmente de castañu o carbayu, que s'ensamblen per aciu d'un sistema de machihembráu, dexando una ventilación natural y constante. El suelu, o pontes, apóyase sobre vigues principales, les trabes, y vigues secundaries, los sobigaños.

El teyáu, o cubierta, ye a cuatru agües y constrúyese con teyes de folla o pizarra, dependiendo de la zona. El lliñu ye'l marcu superior de les parés que soporta'l teyáu, y les cabezuelas, los estremos tallaos de los lliñus, suelen presentar motivos decorativos.

La principal diferencia ente l'hórreu y la panera anicia nel so tamañu y forma. L'hórreu ye de planta cuadrada y sofítase sobre cuatru pegollos, mientres que la panera ye rectangular y puede tener seis o más pegollos, lo que-y da una mayor capacidá d'almacenamientu. La panera ye la resultancia d'una evolución histórica, afechándose a la necesidá de guardar colleches más abondoses, especialmente de maíz, a partir del sieglu XVII.

 

Un apasionante alderique ente etnógrafos, arquiteutos ya historiadores

La clasificación y distinción ente un hórreu y una panera na arquiteutura tradicional asturiana sigue siendo oxetu d'un apasionante alderique ente etnógrafos, arquiteutos ya historiadores. Anque popularmente se suel aplicar una regla fixa, la realidá sobre'l terrén demuestra que los criterios académicos de cutiu se contradicén o se solapen.

De siguío, desglósase'l nucleu d'esta controversia técnica y la so rellación cola xeografía asturiana.

 

Los Criterios de la Controversia

L'alderique xira en redol a cuál ye l'elementu determinante pa catalogar estes estructures, esistiendo discrepancies según el pesu que se-y dea a cada componente:

  • ¿La planta (Cuadrada vs. Rectangular)?: Ye'l criteriu de diseñu más aceptáu dende'l puntu de vista de la evolución arquiteutónica. L'hórreu tradicional tien una planta puramente cuadrada. Co la llegada y la puxanza del cultivu del maíz nel sieglu XVII, nació la necesidá d'ampliar l'espaciu d'almacenamientu, lo que llevó a espurrir la estructura llonxitudinalmente, dando orixe a la planta rectangular de la panera.

 

  • ¿El númberu de pegollos (4 frente a 6 o más)?: Popularmente ye la regla más estendida: si tien 4 pies (pegollos), ye un hórreu; si tien 6 o más, ye una panera. Sicasí, los espertos señalen qu'esti criteriu ye engañosu. Esisten estructures de planta casi cuadrada instalaes sobre 6 pegollos por mera necesidá de refuerzu estructural, asina como paneres pequeñes o antigües alzaes namás sobre 4 pegollos nes sos esquines.

 

  • ¿La forma del techu y el númberu d'agües?: Equí anicia otra de les grandes discusiones de clasificación. Ambos suelen construyise a cuatru agües, pero la xeometría difier por cuenta de la planta:

    • Nel hórreu (al ser cuadráu), las cuatru aguaes del teyáu converxen nunúnicu punto central superior termináu nun remate (el gallo o moño).

    • Na panera (al ser rectangular), las aguaes nun se xunten nun puntu, sinón que formen una llinia de cumbrera o viga central enllargada (tamién llamada gallo).

La controversia surde cuando apaecen los denominaos "subtipos mixtos", onde la cantidá de soportes o la presencia d'un corredor (galería esterior) contrariz la estricta xeometría del teyáu.

 

Resume de Diferenciación por Zones n'Asturies

La clasificación d'estes estructures sí tien una rellación directa y documentada cola zona xeográfica d'Asturies na que s'atopen, estremándose principalmente en dos grandes corrientes estétiques y constructives:

1. L'Estilu Occidental (Allande, Taramundi, Suroccidente)

  • Carauterístiques: Nesta zona, el clima de monte y la xeoloxía llocal marquen la pauta. Les cubiertes camuden radicalmente'l material tradicional, sustituyendo la teya de folla por pesaos teyaos de pizarra.

  • Estructura: Los pegollos suelen ser de piedra macizo en llugar de madera pa aguantar meyor el mugor del suelu. Los corredores o galeríes esteriores tienden a tar más zarraos o protexíos pa resguardar les colleches del vientu y el duru clima ivernizu. El so diseñu xeneral ye muncho más robusto, sobriu y desprovistu d'ornamentación superflua.

 

2. L'Estilu Oriental y Central (Villaviciosa y l'Oriente)

  • Carauterístiques: Ye la trubieca de los exemplares más espbillaos y decoraos. Los teyaos constrúyense de forma xeneralizada con teyes de folla.

  • Estructura y Ornamentación: Nesta rexón cobra especial relevancia'l conocíu "Estilu Villaviciosa". Les clasificaciones equí de cutiu trescienden la simple cuenta de pegollos por cuenta de la riqueza artística de les colondres (les tables de madera que formen les parés), les cualos presenten riques talles decoratives d'estilu neogóticu, relieves xeométricos, arcos de ferradura y símbolos protectores (como rosetes y flores tetrapétales).

 

En conclusión: Mientres que la teoría xeneral define al hórreu pola so planta cuadrada de 4 pegollos con teyáu piramidal y a la panera pola so planta rectangular de 6 o más pegollos con llinia de cumbrera, la realidá asturiana demuestra que la xeografía impon les sos propies regles. Los materiales de la zona (pizarra nel oeste, teya nel este) y les tipoloxíes llocales terminen desdibujando les llinies de la clasificación académica clásica.

 

Moños: El remate superior del teyáu

Dientro de la controversia arquiteutónica, el remate superior del teyáu ( conocíu popularmente n'Asturies como moño, gallo o subidoriu ) constitúi unu de los elementos más reveladores pa estremar dambes estructures, yá que respuende directamente a la xeometría de la cubierta.

Equí detállense les diferencies técnico-estructurales d'esti elementu y el so comportamientu según la tipoloxía:

  • Nel Hórreo (El moño únicu y central): Al tener una planta puramente cuadrada, les cuatru aguaes del teyáu (que son triángulos idénticos) converxen de forma simétrica nun únicu puntu central superior. Nesti vértiz exactu corónase la estructura con un solu moño. Esti elementu, que suel ser una pieza torniada de madera o piedra tallada (a veces rematada con una cruz, un conu o una forma pinacular), cumple una doble función: rematar el zarru de les vigues del teyáu pa evitar filtraciones d'agua y actuar como elementu simbólicu de proteición.

 

  • Na Panera (La multiplicación de moños o la llinia de cumbrera): Al enllargase la planta pa convertise nun rectángulo, el teyáu yá nun puede converxer nun solu puntu; las aguaes mayores xúnense nuna llinia horizontal superior o viga cumbrera. Poro, la panera nun tien un centru monicacu. Nel so llugar, suel llevar dos moños, unu en cada estremu de la llinia de cumbrera (onde se crucien les tres aguaes de los estremos). En paneres de gran llonxitú, ye habitual ver inclusive un tercer moño nel centru de la llinia, o bien una filera de remates decorativos a lo llargo de toa la viga superior.

 

¿Hai rellación coles zones d'Asturies nos moños?

Sí, de forma bien acusada. La morfoloxía y el material del moño camuden drásticamente según la contorna:

  • Nel Centru-Oriente (Estilu Villaviciosa): Los moños suelen ser bien estilizaos, de madera noble torniada con formes artístiques o de cerámica/folla cocío, a xuegu coles teyes. En munchos casos, búscase una simetría bien elegante que complemente les talles decorativas de les parés.

  • Nel Occidente (Allande y zones de monte): Por cuenta de que los teyaos son de pesaes lloses de pizarra, la estructura superior sufre muncho más l'embate del viento y el pesu de la nieve. Por ello, los moños occidentales suelen ser bloques de piedra tallada o pizarra macizo, muncho más chatos, robustos y pesaos. La so función ye puramente d'anclaxe y resistencia, actuando como un llastre físicu nos puntos críticos onde se xunen les esquines del teyáu pa evitar que el vientu llevante les lloses.

 

Función y Usu: Un Granero y Muncho Más

La función primordial del hórreu y la panera ye la conservación de les colleches. L'espaciu interior utilízase pa ensugar y almacenar maíz, patates, fabes, castañes, mazanes y otros productos agrícolas. La ventilación natural y la elevación sobre'l suelu garanticen que los alimentos se caltengan secos y frescos, evitando la proliferación de fungos y mofu.

Pero más allá de la so función como graneru, l'hórreo y la panera desempeñaron un papel fundamental na vida social y cultural de les comunidaes asturianes. El corredor, una galería esterior con balaustrada que s'incorporó a les paneres a partir del sieglu XVIII, convirtióse nun espaciu de convivencia, onde s'ensugaba'l maíz, se facíen xeres doméstiques y se socializaba colos vecinos.

 

Materiales y Propiedá: Tradición y Sentíu Comunitariu

Los materiales utilizaos na construcción de los hórreos y paneres son autóctonos y sostenibles: madera de castañu, carbayu y ablanu, piedra caliar, folla y pizarra. Estos materiales demostraron la so resistencia y durabilidá al llargu de los sieglos, integrándose perfectamente nel paisaxe asturianu.

En cuanto a la propiedá, l'hórreu y la panera suelen ser de caláuter priváu, pasando de xeneración en xeneración como parte del patrimoniu familiar. Sicasí, nel pasáu, esistíen hórreos comunitarios que sirvíen p'almacenar colleches de toa la comunidá.

 

Simboloxía y Oríxenes: Un Iconu Identitariu con Raíces Prehistóriques

L'hórreu y la panera son símbolos de la identidá asturiana, evocando valores como'l llar, la tradición, la sabiduría técnica y la sostenibilidá. Los sos oríxenes remóntense a la prehistoria, anque foi mientres la época romana cuando se consolidó'l so diseñu y función.

La decoración de los hórreos y paneres, rica en motifs xeométricos, florales y relixosos, reflexa les creencies y supersticiones de la sociedá asturiana. Les talles nes colondres y les cabezuelas suelen incluyir símbolos de proteición contra'l mal de güeyu y la envidia, como la flor tetrapétala y la estrella de Salomón.

 

 

Movilidá y Llexislación: Desafíos y Proteición pa un Patrimoniu Vivu

Anque tradicionalmente los hórreos y paneres yeren estructures fixes, esisten casos documentaos d'hórreos móviles, que se desmontaben y tresportaban a otres ubicaciones. Esta movilidá, amestada a la trashumancia y a les necesidaes agrícolas, ye un aspeutu poco conocíu pero fascinante d'estes construcciones.

Na actualidá, los hórreos y paneres tán protexíos pola Llei de Patrimoniu Cultural d'Asturies de 2015, que prohibe actuaciones que menoscaben los sos valores culturales y establez los usos dexaos, los tradicionales recoyíos nel derechu consuetudinariu asturianu. A pesar d'esta proteición, estes construcciones s'enfrenten a desafíos como l'abandonu, la falta de caltenimientu y el turismu masivu.

 

Conclusión: Un Patrimoniu Invaluable que Debemos Preservar

Los hórreos y paneres asturianos son muncho más que simples graneros. Son testimonios vivos de la historia, la cultura y la identidá d'una rexón que supo caltener les ses tradiciones y el so patrimoniu. La so inxeniosa inxeniería, la so función práctica, la so riqueza simbólica y la so integración nel paisaxe conviértenlos nun legáu invaluable que debemos preservar pa les xeneraciones futures.